top of page

Autoconstrucción: una ventana de oportunidades

Como lo mencionamos en el artículo anterior, la autoconstrucción es consecuencia de un sistema que no da oportunidades.

Pero… ¿y si existiera la posibilidad de ayudar y, al mismo tiempo, aprender?


Todos, en algún punto, hacemos servicio social y prácticas profesionales.

¿Y si todo eso pudiera hacerse mientras cambiamos la manera de vivir de personas con mayores necesidades?


Aquí aplica perfectamente una frase de Alejandro Aravena:


La buena arquitectura no es un lujo, es una necesidad. Y quienes más lo necesitan son los más pobres.



alejandro aravena
Arq. Alejandro Aravena

Aunque suene complicado y parezca que se saturaría a los estudiantes —dada la gran cantidad de personas con necesidades similares—, lo cierto es que ya existen organizaciones y programas que han tenido éxito en esta materia.


Organizaciones Internacionales



Organización internacional con presencia en más de 70 países.

Promueve la construcción participativa con acompañamiento técnico, involucrando a voluntarios, estudiantes y profesionales.

Ofrece experiencia en campo, desde el diseño hasta la construcción.

Ha sido particularmente activa en América Latina, Asia y África.


habitat for humanity


Estudio que trabaja con comunidades marginadas en Tailandia, Indonesia y Uganda.

Promueve prácticas reales de arquitectura comunitaria y autoconstrucción, bajo un enfoque ético y participativo.


tyin tegnestue

Iniciativas Nacionales



Conecta a organizaciones sociales, gobierno y universidades en torno a proyectos sociales de vivienda y espacio público.

Ha desarrollado intervenciones participativas en Oaxaca, Chiapas y Ciudad de México, ofreciendo apoyo técnico directo a comunidades.



Oficina de arquitectura participativa con enfoque social y ecológico.

Ha acompañado proyectos de autoconstrucción con asistencia técnica, promoviendo la participación de estudiantes y profesionales jóvenes.


Programas Gubernamentales


“Tu Casa” (antes “Vivienda Rural”) – México


Programa federal que funcionó entre 2008 y 2011, con participación de CONAVI y SEDATU.

La información pública sobre su impacto es limitada, pero se le ha vinculado con esquemas de opacidad similares al programa de reconstrucción post-sismos, donde la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades por cientos de millones de pesos.

¿Quiénes se beneficiaron realmente?


Programa de Vivienda Progresiva – Chile


Modelo con enfoque participativo y diseño técnico desde el Estado.

Las familias comienzan con una vivienda básica bien diseñada y la amplían conforme a sus necesidades.

Surgió en los años 90, más o menos en el mismo periodo en que el INFONAVIT dejó de construir para solo financiar vivienda.


viviendo progresiva


¿Y el INFONAVIT?


Fundado en 1972, el INFONAVIT en sus primeras décadas sí construía directamente (o en conjunto con gobiernos estatales y cooperativas) viviendas modestas, pero pensadas para crecer.

Apoyaba procesos de autoconstrucción asistida o dirigida, tanto en zonas urbanas como rurales.

Su enfoque estaba más ligado a la habitabilidad mínima y calidad urbana, aunque el problema de siempre fueron las dimensiones mínimas, que siguen siendo insuficientes para una vivienda digna.


A partir de los 90, el INFONAVIT se transformó en un intermediario financiero, dejando de construir para volverse un canal de crédito hipotecario.

En pocas palabras: lo convirtieron en una inmobiliaria con logo institucional.


¿Y si las prácticas profesionales no fueran solo renders?


¿Y si estudiantes de arquitectura, urbanismo, ingeniería, sociología o trabajo social pudieran ir al campo, entender la realidad de las comunidades y diseñar con y para las personas?


La autoconstrucción es una realidad extendida, no una excepción.

Es hora de dejar de verla como “el problema” y empezar a verla como el aula más honesta que tenemos.




Comentarios


bottom of page